Substancias contaminantes
del agua
Los ríos, lagos y
mares recogen, desde tiempos inmemoriales, las basuras producidas por la
actividad humana.
El ciclo natural
del agua tiene una gran capacidad de purificación. Pero esta misma
facilidad de regeneración del agua, y su aparente abundancia, hace que sea el
vertedero habitual en el que arrojamos los residuos producidos por nuestras
actividades. Pesticidas, desechos químicos, metales pesados, residuos
radiactivos, etc., se encuentran, en cantidades mayores o menores, al analizar
las aguas de los más remotos lugares del mundo. Muchas aguas están contaminadas
hasta el punto de hacerlas peligrosas para la salud humana, y dañinas para la
vida.
La degradación de
las aguas viene de antiguo y en algunos lugares, como la desembocadura del Nilo, hay niveles altos de contaminación desde hace siglos;
pero ha sido en este siglo cuando se ha extendido este problema a ríos y mares
de todo el mundo.
Primero fueron los
ríos, las zonas portuarias de las grandes ciudades y las zonas industriales las
que se convirtieron en sucias cloacas, cargadas de productos químicos, espumas
y toda clase de contaminantes. Con la industrialización y el desarrollo
económico este problema se ha ido trasladando a los países en vías de
desarrollo, a la vez que en los países desarrollados se producían importante mejoras.

Sustancias
contaminantes del agua
Hay un gran número
de contaminantes del agua que se pueden clasificar de muy diferentes maneras.
Una posibilidad bastante usada es agruparlos en los siguientes ocho
grupos:
1. Microorganismos patógenos. Son los diferentes tipos de
bacterias, virus, protozoos y otros organismos que transmiten enfermedades
como el cólera, tifus, gastroenteritis diversas, hepatitis, etc. En los países
en vías de desarrollo las enfermedades producidas por estos patógenos son uno
de los motivos más importantes de muerte prematura, sobre todo de niños.
Normalmente estos
microbios llegan al agua en las heces y otros restos orgánicos que producen las
personas infectadas. Por esto, un buen índice para medir la salubridad de las
aguas, en lo que se refiere a estos microorganismos, es el número de bacterias coliformes
presentes en el agua.
2. Desechos orgánicos. Son el conjunto de residuos orgánicos
producidos por los seres humanos, ganado, etc. Incluyen heces y otros
materiales que pueden ser descompuestos por bacterias aeróbicas, es decir en
procesos con consumo de oxígeno. Cuando este tipo de desechos se encuentran en
exceso, la proliferación de bacterias agota el oxígeno, y ya no pueden vivir en
estas aguas peces y otros seres vivos que necesitan oxígeno. Buenos índices
para medir la contaminación por desechos orgánicos son la cantidad de oxígeno disuelto, OD,
en agua, o
3. Sustancias químicas inorgánicas. En este grupo están
incluidos ácidos, sales y metales tóxicos como el mercurio
y el plomo. Si están en cantidades altas pueden causar graves daños a los seres
vivos, disminuir los rendimientos agrícolas y corroer los equipos que se usan
para trabajar con el agua.
4. Nutrientes vegetales inorgánicos. Nitratos y fosfatos
son sustancias solubles en agua que las plantas necesitan para su desarrollo,
pero si se encuentran en cantidad excesiva inducen el crecimiento desmesurado
de algas y otros organismos provocando la eutrofización de las
aguas. Cuando estas algas y otros vegetales mueren, al ser descompuestos por
los microorganismos, se agota el oxígeno y se hace imposible la vida de otros
seres vivos. El resultado es un agua maloliente e inutilizable.
5. Compuestos orgánicos. Muchas moléculas orgánicas como petróleo,
gasolina, plásticos, plaguicidas, disolventes, detergentes,
etc. acaban en el agua y permanecen, en algunos casos, largos períodos de
tiempo, porque, al ser productos fabricados por el hombre, tienen estructuras moleculares complejas
difíciles de degradar por los microorganismos.
6. Sedimentos y materiales suspendidos. Muchas partículas
arrancadas del suelo y arrastradas a las aguas, junto con otros
materiales que hay en suspensión en las aguas, son, en términos de masa total,
la mayor fuente de contaminación del agua. La turbidez que provocan en el agua dificulta
la vida de algunos organismos, y los sedimentos que se van acumulando destruyen
sitios de alimentación o desove de los peces, rellenan lagos o pantanos y
obstruyen canales, rías y puertos.
7. Sustancias radiactivas. Isótopos radiactivos
solubles pueden estar presentes en el agua y, a veces, se pueden ir acumulando
a los largo de las cadenas tróficas, alcanzando concentraciones
considerablemente más altas en algunos tejidos vivos que las que tenían en el
agua.
8. Contaminación térmica. El agua caliente liberada por centrales de
energía o procesos industriales eleva, en ocasiones, la temperatura de ríos o
embalses con lo que disminuye su capacidad de contener oxígeno y afecta a la
vida de los organismos
Idea
general
La contaminación
de las aguas puede proceder de fuentes naturales o de actividades humanas. En
la actualidad la más importante, sin duda, es la provocada por el hombre. El
desarrollo y la industrialización suponen un mayor uso de agua, una gran
generación de residuos muchos de los cuales van a parar al agua y el uso de
medios de transporte fluviales y marítimos que, en muchas ocasiones, son causa
de contaminación de las aguas.
En esta página se
consideran las fuentes naturales y antropogénicas de contaminación, estudiando
dentro de estas últimas las industriales, los vertidos urbanos, las procedentes
de la navegación y de las actividades agrícolas y ganaderas.
Algunas fuentes de
contaminación del agua son naturales. Por ejemplo, el mercurio que se encuentra
naturalmente en la corteza de
Normalmente las
fuentes de contaminación natural son muy dispersas y no provocan
concentraciones altas de polución, excepto en algunos lugares muy concretos. La
contaminación de origen humano, en cambio, se concentra en zonas concretas y,
para la mayor parte de los contaminantes, es mucho más peligrosa que la
natural.
De origen
humano
Hay cuatro focos
principales de contaminación antropogénica.
1. Industria. Según el tipo de industria se producen
distintos tipos de residuos. Normalmente en los países desarrollados muchas
industrias poseen eficaces sistemas de depuración de las aguas, sobre todo las
que producen contaminantes más peligrosos, como metales tóxicos. En algunos
países en vías de desarrollo la contaminación del agua por residuos
industriales es muy importante.
2. Vertidos urbanos. La actividad doméstica
produce principalmente residuos orgánicos, pero el alcantarillado arrastra
además todo tipo de sustancias: emisiones de los automóviles (hidrocarburos,
plomo, otros metales, etc.), sales, ácidos, etc.
La obligada
construcción de depuradoras en los municipios está reduciendo de forma
importante este tipo de contaminación, pero en España la depuración de aguas
residuales es todavía muy insuficiente. Menos de la mitad de la población
española trataba sus aguas residuales como lo manda
3. Navegación. Produce diferentes tipos de
contaminación, especialmente con hidrocarburos. Los vertidos de petróleo,
accidentales o no, provocan importantes daños ecológicos.
Según el estudio
realizado por el Consejo Nacional de Investigación de los EEUU, en 1985 se
vertieron al mar unas 3.200.000 Toneladas de hidrocarburos. A lo largo de la
década de los ochenta se tomaron diversas medidas para disminuir la
contaminación de los mares y
Convenios como el Marpol (Disminución de la polución marina procedente de
tierra) de 1974 y actualizado en 1986 y otros, han impulsado una serie de
medidas para frenar este tipo de contaminación.
4. Agriculturay
ganadería. Los trabajos agrícolas producen vertidos de pesticidas,
fertilizantes y restos orgánicos de animales y plantas que contaminan de una
forma difusa pero muy notable las aguas.
La mayoría de los
vertidos directos en España (el 65% de los 60 000 vertidos directos que hay),
son responsabilidad de la ganadería. Se llama directos
a los vertidos que no se hacen a través de redes urbanas de saneamiento, y por
tanto son más difíciles de controlar y depurar.
La legislación
española que transcribe